“La necesidad me hizo boxeador”, Darleys Pérez

“La necesidad me hizo boxeador”, Darleys Pérez

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Hay pasajes en la vida de las personas que marcan su historia y, por qué no, la historia del ámbito en el cual se desempeñan. La de Darleys Pérez no es una excepción, y mucho menos cuando se considera que defendió los colores de la bandera en las olimpiadas de 2008 y alcanzó el campeonato mundial en 2014.

Como todo boxeador, detrás de sus logros hay una historia de sacrificio, esfuerzo y dolor. De ser desplazado por la violencia del país, Darleys tuvo que tomar decisiones difíciles, siempre acompañado de su madre para poder trascender.

En una dulce y abierta entrevista que el púgil regaló a Boxeo de Colombia, confesó que la decisión de retirarse se tomó “cuando llegué al camerino al final de la pelea. Perder así fue una cosa que me sorprendió; no pude tirar ni siquiera una combinación. Me dio en el ojo y todavía estoy molesto por eso”, reveló.

“Cuando llegué al camerino, el doctor me revisó, porque no miraba bien por ese ojo. Entonces hablé con Sergio Chams, Alex Camponovo y Alvarito (Mercado), a quienes reuní para agradecerles por el manejo a mi carrera, por haberme ayudado a ganar el título y mis batallas. Hasta aquí llegó. Me dijeron que todavía tenía mucho para dar, pero yo sabía que había llegado el momento. Esta es mi decisión, no volveré a pelear y me respetaron. Es difícil. Este es tu trabajo, lo que amas desde hace 24 años. Todo tiene si fin, y ya llegó el fin de mis días como boxeador”.

No se podía arrancar la entrevista sino preguntándole por la hazaña que engalana en páginas doradas su historia: La consecución del campeonato mundial. “Gané el campeonato mundial un 18 de junio del 2014. Sin dudas. Ese día, James metió el mejor gol del mundial de Brasil. Recuerdo que lo estaba viendo con el morral arriba. Casi no se escuchó por lo que significaba para el país lo logrado por la selección Colombia, pero ese día no se me olvidará jamás”.

Esa noche, Pérez venció por UD al invicto dominicano Argenis López con tarjetas 117-111 (x2) y 116-112. La gloria tocó en la puerta del campeón, y penetró en su hogar y en el país llenando de alegría los corazones amantes al boxeo. Esa noche, curiosamente, ningún noticiero del país registró el trascendental hecho, pues todas las secciones de deportes estaban llenas de deleite con un gol de Colombia en el mundial de fútbol.

“Cuando eres campeón mundial no hay cosas malas. Lo peor no es algo que se considera. Cuando eres campeón aprecias el sacrificio que atravesaste para llegar hasta allí. Lo mejor fue conseguirlo, cuando eres campeón empiezas a trabajar diferente, porque ahí es cuando vienen los demás a tratar de quitarte lo que has ganado. Es lo que has luchado desde niño. Fue algo bonito.”, confesó sobre ser rey orbital.

Otro de los grandes recuerdos que lleva el ahora ex-boxeador, es el de la selección Colombia de boxeo que logró una notable actuación en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008. “El primer campeón mundial de esa camada fue el ‘Momo’ Romero. Fuimos cinco: Eleider, Óscar, ‘Momo’, Deivis Julio y mi persona. Deivis sigue con la selección, y de los cinco, tres hemos sido campeones mundiales (Momo, Eleider y Darleys), y Rivas que tiene todo para serlo. Los que fuimos a esas olimpiadas logramos hacer muchas cosas importantes como profesionales”.

Precisamente, a Romero lo recuerda con gran fraternidad, aceptando que “Él todavía está joven. Tiene mucho boxeo, es talentoso y solo tiene que prepararse duro. Él puede ganarle a cualquier boxeador.”

Y no se equivoca. Romero se actualiza con un historial de 31 victorias y 1 sola derrota en su primera defensa como campeón mundial. Tiene 33 años y una buena preparación puede sergui enfilándolo a cosas grandes.

Igual que Marcus Atilius, Tetraites y los grandes gladiadores de la mitología romana, también Darleys conquistó actuaciones en diferentes plazas que fueron adjudicándole una fama de nivel mundial. Sobre la que considera, fue su mejor pelea, nos dijo que “Siempre tengo en mi memoria la pelea contra Jonathan Maicedo. Una noche sensacional. Me salió todo, todo, todo tal lo planeado. También recuerdo una pelea en el Casino Morongo, en California, que peleé con un ruso invicto zurdo, Bahodir Mamadjonov.”

Esa pelea contra Maicedo tuvo lugar en Santa Ynes, donde Darleys ganó con tarjetas 118-108; 120-107 y 118-109.

Sobre Mamadjonov, que llegaba invicto con 11 victorias, Pérez recuerda que “Yo no hice ningún sparring con zurdo, porque tenía programado pelear con un excampeón mundial que había peleado con Juan Manuel Márquez. Pero hermano, los primeros rounds yo iba perdiendo de 10-9 en 10-9. Antes de salir al sexto, el profe Pineda me dice ‘¡Qué pasa campeón!’ y empezamos a componer el camino. Le gané sexto, séptimo, en el octavo me lo bajé, y esa caída del ruso fue la que hizo la diferencia. Esa pelea la saqué de donde no la tenía”.

Su familia, siempre lo ha dicho, es la inspiración más importante: “Mi familia es mi gran inspiración. Yo soy desplazado por la violencia. Yo soy del campo. Me vine desplazado de Urabá y llegamos en el años 93. En esos días a mi me gustaba el fútbol. Lo practicaba bastante, siempre contaba con el apoyo de mi mamá, que la amo, y de mi papá, que partió hace ya tiempo atrás. Un primo del ‘Happy’ Lora, Eduardo ‘Puppy’ Lora era entrenador de jóvenes talentos. Un día me preguntó si quería practicar boxeo y yo le dí el sí. A los dos meses hice mi primera pelea. La necesidad me inspiró a pelear. Ya después lo tomé como algo en serio, para darle mi vida a esto, y también para no estar metido en el problema de violencia que siempre ha tenido mi tierra. Decidí ser deportista y luchar. No fue fácil, pero pude llegar a una selección Colombia y gracias a todo eso soy quien soy”.

Si bien hubo un suceso que pudo afectar negativamente la carrera de Darleys, fue la muerte de quien solía ser su apoderado, un hombre histórico para el boxeo nacional e internacional: Billy Chams. “Claro que me afectó. Su muerte claro que me afectó. Él, que en paz descanse, sabía demasiado del boxeo y si él no hubiese muerto seguramente mi cartera hubiera tenido otro rumbo. Sergio es un muchacho que tiene ganas, pero no tiene experiencia. Billy sabía cómo era esto y, repito, quizás de no hacer muerto él, mi carrera hubiera tenido otro rumbo”.

Siempre humilde, y sin desconocer nunca las potencialidades en cada uno de sus rivales, Pérez también tuvo palabras para recordar a Anthony Crolla, con quien libró las dos últimas peleas como campeón mundial: “En mi vida había peleado con tanto público. Tanta presión. Aún así, yo venía de campeonatos en el amateurismo y uno adquiere experiencia para sobreponerse a esa situación. En Inglaterra es complicado, porque ellos son bastante localistas y esa es una plaza difícil. Recuerdo que su himno lo seguían cantando y cuando sonó mi himno no se escuchaba porque ellos seguían cantando el suyo.”

Sobre esa noche, sin temor a parecer justificar la derrota, afirmó que sintió que en Londres todo estuvo preparado para sacarle de la bolsa su corona mundial. “Es complicado. Yo gané mi título con mucho esfuerzo y en la primera pelea yo sentí las trampas de los británicos. Ellos me hicieron trampa porque en el round 11 me bajaron un punto por golpe bajo cuando la mano fue buena, y en el último asalto me bajaron otro punto porque le repetí el golpe. Por eso me empata Crolla la pelea. En la segunda pelea, a mí se me quedan las maletas en Londres y duré tres días esperándolas”, confesó.

“Allá hace un frío absoluto y yo corría en una banda, pero no conseguí lo que necesitaba para rebajar de peso, porque llegué subido con varias libras. Pasaban los días y mi equipaje no llegaba, entonces al momento de subir a la báscula me descompensé de una forma impresionante porque no quería perder el título en el pesaje. Eso se reflejó durante la pelea. Mi boca estaba reseca y no soportaba el calor sobre el ring. Esos golpes al cuerpo a uno lo debilitan. Aún así, no todo fue malo; probé el mejor salmón de mi vida”.

Como un hombre que ha vivido bastante, a sus 36 años ya piensa en lo que se viene para su vida. Si bien no vivirá precisamente de sus golpes, espera seguir llevando el pan a la mesa gracias al deporte que enamoró a su corazón. “Quiero irme a Urabá, a trabajar el deporte en mi tierra natal. Esperemos a ver qué nos trae Dios con el próximo año, porque lo que queda de esto se lo quiero dedicar a mi familia. Yo estoy dispuesto a aprender, y ya tengo mucho conocimiento, y quiero aportarlo todo a los semilleros, porque Colombia tiene mucho talento joven. Hay que trabajar para tener nuevos campeones. Tener dos o tres en simultáneo, como solía ser antes.”

Rechazo al boxeador: “Si tú supieras lo que me da cuando hablan mal de un boxeador. La gente no sabe lo que uno tiene que pasar. Dietas, sparring con dietas, y todo lo que uno tiene que pasar para llegar a las grandes peleas. En vez de criticar, la gente debería apoyar.”

Por último, Pérez habló de las condiciones que, considera, merecen los boxeadores para alcanzar lo mejor de su rendimiento en las diferentes categorías. “Es diferente entrenar cuando estás bien alimentado, preparado, descansado, y cuando sabes que tienes proteínas, medicinas y demás, a cuando entrenas con fatiga. En esos momentos, la mente está en otro lado”, afirmó-

También tuvo palabras para ‘Kaboom’ Rivas, compañero de vida y de profesión, a quien ve como portador de esperanzas para un título mundial. “Lo veo con todo lo necesario para ser campeón mundial. Sí que tiene cómo hacerlo. En esta última pelea conectó un buen gancho, lastima que no pudo repetirlo. Además el muchacho inglés tenía mucho peso y estaba en estado de doping. Ya eso es una cosa diferente. Pero sí lo veo con posibilidades reales de ser campeón mundial”.

Concluyó afirmando que su admiración a nivel mundial reposa en tres nombres del peso welter. “Yo admiro mucho a Terence Crawford. En el peso welter, Aparte de Manny Pacquiao, que es un monstruo del boxeo, uno de los mejores de todos los tiempos, Errol Spence Jr”.

Por: Huber Bustamante Rebollo (@huberbust_)