Mónica Henao, la modelo que noqueó la zona de confort

Mónica Henao, la modelo que noqueó la zona de confort

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El próximo viernes desde el Coliseo Sugar Baby Rojas en la ciudad de Barranquilla a partir de las 7 de la noche, la boxeadora colombiana Mónica Henao enfrentará a Angie Barcas, marcando su regreso al ring luego de su caída en la revancha ante Yenifer Rodríguez el pasado 31 de agosto.

La ‘Intocable’ atendió el llamado de Boxeo de Colombia Radio para comentar detalles de su preparación de cara a esta batalla, sobre su vida privada y lo que ha tenido que pasar en su carrera como boxeadora y modelo, pues ha sido constantemente blanco de críticas al tener dos profesiones que no compaginan de la mejor manera, dudando de la capacidad y fortaleza que tiene cuando se sube al cuadrilátero.

En su entrenamiento intenso, la acompaña su señora madre, quien además de cumplir el rol de madre, cumple el papel de apoderada. Según comenta Mónica, desde un principio no estaba muy de acuerdo con el boxeo, diciéndole que “estaba un poquito loca”, y sin embargo, la apoyó desde que dio el paso.

“Le dije que siempre he querido ser deportista profesional y ella al ver lo que estaba entregada al deporte, decidió apoyarme y firmarme como apoderada”, dijo, añadiendo que desde un principio ha estado a su lado. “Desde el día cero ha estado conmigo, llevándome de la mano tanto a entrevistas como a los diferentes países que hemos estado. Es fundamental. Ayer que llegue más temprano que ella, me sentía extraña. Me siento protegida cuando está al lado mío”, afirmó.

Nacida en Meta pero residiendo en Panamá, tendrá su tercera pelea en Barranquilla, una de las cunas del boxeo en el país, y donde manifiesta que ha sentido demasiado apoyo de la gente. Claro está que aumentando con el paso del tiempo, pues “al principio tenían el tabí y me decían la ‘modelito’, ‘queremos verla en la lona’”, para después de verla pelear con su empeño y fuerza que tenía para salir adelante, sintió más las voces de apoyo. “Me siento más en casa aquí en Barranquilla que en Panamá”, comentó.

Precisamente su anterior pelea fue en el lugar donde tendrá la pelea este viernes, y en aquella ocasión no salió con el resultado a favor, pues perdió ante Yenifer Rodríguez. Sin embargo, manifestó que se sintió ganadora desde un principio y desde aquella batalla, habló con su entrenador para cambiar diferentes aspectos sobre el ring.

“Quería fuerza, esa garra de perderle el miedo a que si veo que ella está tambaleando, seguir dándole hasta que el juez pare la pelea, o si se llega a decisión, que de verdad vean la calidad de boxeo que tengo. Que sea contundente mi victoria. Hemos trabajado bastante”, afirmó Henao, quien además asegura que ha madurado mucho en este proceso, perdiendo el miedo de golpear a las rivales.

Se considera una persona noble, y como bien sostiene, temerosa del daño que pueda hacerle a sus rivales, quienes no tienen compasión de ella y le atacan con toda, y a quienes enfrenta sin importar que tengan mucha más experiencia que ella misma, quien no tuvo el paso por el boxeo amateur y le hace falta de cara a su historia en el ring. Aun así, daba la talla, sintiéndose cómoda y tranquila.

“Las rivales que he tenido han sido demasiado fuertes. No he tenido amateur y no tengo experiencia. Las que me han tocado son de cuatro peleas para arriba. La última en Panamá ante Marlene Aguilar, me dijeron que tenía dos peleas en profesional, pero omitieron que tenía 60 de amateur y era campeona. Con Glenis Cardona igual de mucho recorrido, sentí que gané en ese momento. Con Yenifer, que es una guerrera que se está dando puños desde que es niña”, comentó.

Pelear para tener experiencia

Su entrenamiento en Barranquilla ha estado enfocado en hacer sparring, ya que busca compensar el hecho de no haber tenido una carrera amateur, y de cara a enfrentar a su rival Angie, espera demostrar todo lo aprendido en este campamento. Pese a no conocer mucho sobre su oponente, se preparó de la mejor manera, manejando todas las alternativas posibles.

“Le dije a mi entrenador, venga como venga, vamos a hacerla. Practicamos con zurda, derecha, si es gorda, peleé con 30 libras más mías. Lo que quiero es hacer peleas y coger esa experiencia”, ratificó, añadiendo que no le teme a la derrota, pues es deportista y sane que hay que aprender a perder. “Aprendí que hay que sabe perder. No siempre es una derrota sino una experiencia más y es algo que te enriquece como deportista”, dijo.

Solo ha tenido cinco peleas como profesional, manteniendo un récord de 1-3-1, donde precisamente perdió su invicto el año anterior ante Yenifer, en una derrota de la que asegura que “no se puede olvidar nunca”, y sin embargo, se sintió tranquila con el trabajo que realizó aquella noche, ya que la rival no pudo lograr el objetivo que “era noquearme desde el primer asalto”.

Mónica pudo haber vencido en aquella ocasión, pero por su temor de ser agresiva ante las rivales, dejó escapar la oportunidad de quedarse con el triunfo. Esto le sirvió para mejorar, abrir los ojos, y como mencionó, aprender para tomar experiencia y trabajar de la mejor manera de la mano de su entrenador, para mejorar ciertas cosas y dedicarse de lleno en el boxeo, “desde que me levanto hasta que me acuesto (…) Desayuno, almuerzo y ceno boxeo ahora”, sostuvo.

“Varias veces la vi como flaqueando, pero me falta la agresividad de irme por el pan que eso era mío. Son experiencias, esa derrota que tuve me sirvió para abrir los ojos con mi entrenador, con la gente que me decía que estaba estancada y teníamos que mejorar unas cosas. Me hizo abrir los ojos y meterme más de lleno”, ratificó.

Golpe duro a la zona de confort

Decidió radicarse en Panamá, donde ha tenido comodidades para entrenar como boxeadora y dedicarse también a otras labores, como la de ser madre. Ahora, para esta preparación, ha tenido que mantenerse en Barranquilla haciendo sus entrenamientos en el gimnasio, considerando que este cambio ha sido bastante duro para ella, ya que anteriormente entrenaba en un gimnasio privado y “era la consentida y deportista estrella”.

Ahora, el salir de su zona de confort le pegó bastante fuerte, como batalla en el ring, pues se ha ‘codeado’ con la gente que existe a su alrededor, quienes le han ayudado a forjarse como persona y boxeadora, ratificando que la vida del que se sube al cuadrilátero a pelear, es “demasiado dura”.

“Gracias a Dios yo tengo todo, y ver como esas personas llegan caminando desde sus casas, a veces sin comer y después de una larga jornada se van caminando. Me hizo llenarme más para llegar al nivel de ellos. Me siento boxeadora, antes era deportista. Que me tengo que levantar, organizo mis cosas… Me sirvió demasiado para salir de mi zona de confort”, confirmó.

Mónica aseguró que sus compañeros la “guerrean con todo”, y entre todos, sienten lo que es una pelea cancelada luego de haber hecho tantos sacrificios para la preparación. “Uno se achicopala pero ahí es donde más fuerza te da porque siempre que se cierra una puerta, más se abrirán. Hay que tener paciencia y seguir adelante, eso he hecho”, dijo.

De modelo a boxeadora, y viceversa

Su ‘doble vida’ la alterna con el modelaje. Ámbito por el cual ha sido criticada pues los comentarios que hace la gente es que ella se dedica más a su belleza que a lo que en realidad es el boxeo. Ella, para callar todos sus ‘haters’, asegura que al gimnasio no va a hablar con nadie ni a hacer amistades, pues va enfocada en su objetivo: el entrenamiento.

“En el gimnasio lo de siempre, me dicen la ‘modelito’. Ahora, después de cinco meses, me tienen respeto. Me lo he ganado, porque no fallo ni un día y así esté enferma, lo que sea, voy. Siento que me he ganado el respeto. Ahora ya saben, me saludan y es chévere para mí porque me gusta que la gente vea lo que he avanzado”, manifestó.

Otro de sus miedos es el hecho de exponer su rostro en las peleas, pues siendo modelo, debe cuidarse de cualquier golpe. Sin embargo, al ser su miedo, fue motivación para seguir en el deporte. Por es la ‘Intocable’. Uno de sus objetivos, además de golpear, era defender su cara y por eso su entrenador la nombró así.

Baloncesto sobre boxeo

Por otra parte, reconoció que su deporte favorito es el baloncesto, que considera su vida, y que “todas las noches le pido a Dios que el fervor del baloncesto, lo sienta en el boxeo”. En Panamá pertenece a un equipo de basquetbolistas profesionales y comparte con compañeras de su misma pasión, a quienes llena de energía en los partidos. “En un partido no pierdo, si pierdo salgo destrozada. En los pesajes no hago nada, en baloncesto no me pueden empujar porque me les voy encima”, confesó.

Su amor por este deporte nació desde que tenía ocho años. Según comentó, estaba perdiendo matemáticas en el colegio y tuvo que asistir a una clase un sábado, y fue cuando vio un grupo practicando, y ella, en chanclas, pidió al entrenador poder entrenar con ellas. Desde entonces, “fue amor a primera vista”, y con eso, dio muchos triunfos al colegio, siendo capitana del equipo. Además, admitió que no era tan buena en el estudio, pero compensaba con el deporte.

“En todas las categorías era la capitana por el fervor que le metía. Amo el baloncesto (…) Era tan buena atleta que me pasaban. Cuando habían intercolegiales y exámenes, me exoneraban y pasaba en excelente”, comentó.

Sin embargo, ratificó que su amor por el boxeo comenzó cuando tuvo a su hijo, hace siete años, pues debía bajar algunas libras y su entrenador vio en ella potencial por el ritmo de trabajo que manejó, por lo que le preguntó su deseo por ser profesional en el deporte, a lo que ella sin duda respondió que sí. “Mi hijo me dice que crea en mí y rómpele la boca al rival”, dijo.

En el deporte tiene como referentes en el boxeo masculino al Sugar Baby Rojas, en el femenino a la ‘Barbie’ Juárez, de México, a quien admira por su clase de boxeo. Además, admitió que le gustaría enfrentarse a bastantes de su categoría de peso ligero, como Mikaela Mayer o Katie Taylor.

Por otra parte, aseguró que en la relación con su pareja ha sido un pilar fundamental en el paso que dio para ser boxeadora, pues él también es amante del boxeo y la apoyó en este paso, dejando que se dedicara de lleno al deporte. Sin embargo, el único problema que puede existir son los moretones que dejan los goles, pues al vivir en Panamá, podrán pensar que es él quien la golpea, ya que Mónica no es tan reconocida como boxeadora profesional.

“La última pelea con Yenifer, me dejó un ojo morado. Yo estaba feliz, pero mi novio estaba aterrado. Me dijo que él sabía que era boxeadora, pero la gente no, y no era reconocida. Me acuerdo que tuve una peleíta con él porque íbamos para el súper y yo me iba a bajar así. Iban a pensar que él me había pegado y yo era una masoquista por estar con él”, dijo.

Tiene otro gusto personal y son los tatuajes, que comenzó a hacerse desde los 18 años con un grupo de amigos, con quienes se tatuó una estrella, y desde entonces, “empezó el amor por el tatuaje”. Tanto así, que continuó haciéndose cositas pequeñas y ya suma entre 12 o 13 tatuajes en su cuerpo.

Ejemplo para mujeres

Mónica ha sido de ejemplo para varias mujeres que dedican su vida al modelaje y al deporte, pues comenta que han sido muchas las que le escriben por su red social, agradeciendo por ser quien motive a entrar al deporte que les gustaba, “pero les daba miedo enfrentarse a una pelea”. “Me motiva y me alegra inspirar a las mujeres, siempre les he dicho que somos unas guerreras. Todos los sueños se puede hacer realidad, solo tenemos que ser disciplinadas”, aseguró.

También es recordada por su participación en el Desafío Súper Humanos 2018, donde representó a la región vallecaucana, y estuvo en otro reality de la ciudad de Panamá.

Nacida en el Meta el 27 de diciembre, comentó que tuvo que dejar su tierra cuando tenía cuatro años para ir a vivir a Cali, donde hizo toda su etapa de estudios, por lo que se siente más caleña. No ha tenido oportunidad de regresar al Meta por diferentes ocupaciones pero adelantó que está trabajando con su representante y amigo, Fernando Castro, para hacer una gira.

Finalmente, dejó claro que el boxeo es un deporte que va a salir delante de la mano de los boxeadores colombianos, pues considera que no solamente en el fútbol se va a destacar el país, sino también en el boxeo.

Este viernes, la ‘Intocable’ tendrá su sexta pelea profesional, donde busca mostrar todo lo aprendido en arduas jornadas de entrenamiento, e intentará mostrar sobre el ring que es mucho más que una cara bonita y modelo, sino que tiene alma de guerrera y fortaleza en sus puños para buscar su segunda victoria.

Por: Rolando Amaya / @rolandoamayav_.