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“Liliana no levanta las manos en la casa”, su esposo

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Ramiro Cañas Guerra
Enviado Especial
Apenas pisa la tienda ubicada a  la  vuelta de su casa, en una esquina del sencillo barrio Los Robles de Montería, a John Jairo Becerra le tiran unas palabras que ya no lo golpean. Se acostumbró a que le tomen el pelo.

Yo sí quería conocer al loco que se esposó con una boxeadora. Compadre: ni modo de levantar la voz“, le dijo el tendero.
El marido de Liliana Palmera responde la pregunta algo indiscreta. “Que si quién es el que manda en la casa, los 2 mandamos“.
Para su fortuna la campeona supergallo de la AMB “solo levanta la voz un poquito, lo que es normal “, nunca  las manos.
Lo que más le gusta de ella “es la sencillez. Ella es de muy buen corazón, muy servicial. Ella es muy buena gente“.
Los primeros acercamientos fueron sin temor, no sabía que era boxeadora, “después fue que me dijo“.
Viven en una vivienda de unos 70 metros cuadrados, pintada de rosado, el mismo color de los guantes que lucirá en la defensa de su título.
Otro par de guantes colgados en la pared que conduce al patio sirven de decoración.
El inmueble lo comparten con  Natalia y Javier  Tordecilla Palmera, 9 y 8 años respectivamente, hijos de Liliana con su anterior pareja.  Matilde Bravo, madre de Liliana también vive con ellos.
En las veladas sobrelleva la emoción de ver como le dan piñazos en  el rostro a su amada. “La acompaño pero no estoy cerca del ring. La miro pero cuando le van a pegar volteo la cara para un lado“, comentó.
La pelea más sufrida hasta ahora  es la del 24 de octubre en Barranquilla,  “cuando fue campeona porque ella tenía ganas, entrenó mucho “.
Inicio sobre ruedas 
John Jairo Becerra es barranquillero, del barrio San Martín, pero hace más de una década radicado en Montería.
La historia de amor entre pugilista y este vendedor de repuestos de motocicletas inició sobre ruedas, no a los golpes.
La asesoré mucho en los repuestos de esta moto, ella llegó por un accidente al almacén y ahí nos fuimos conociendo“.
Es decir, le hace mantenimiento… a la moto de Palmera.
En el almacén en el que labora le otorgan 3 días de permiso cada vez que su esposa tiene una pelea importante a fin de que la acompañe.
Twitter:@raminews

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