La posible pelea entre el mexicano Jaime Munguía y el venezolano Kleiver González ya comienza a generar debate en el mundo del boxeo, especialmente por la diferencia en experiencia y clasificación que existe entre ambos púgiles.
De acuerdo con la información que ha trascendido, González aparece muy abajo en los principales registros de clasificación y no ha disputado hasta ahora una pelea a 12 asaltos. Al mismo tiempo, el nombre de Meidis Cuéllar aparece como una alternativa vinculada a una pelea obligatoria para Munguía.
Para el excampeón mundial mexicano Marco Antonio Barrera, enfrentar al retador oficial podría representar una oportunidad importante para Munguía, aunque reconoce que no está en la posición del equipo del peleador.
“Malamente, no estoy en sus zapatos, pero creo yo que es buena decisión. Para lo que va México contra el mundo, yo agarraría al retador oficial”, señaló Barrera al analizar la situación.
El excampeón considera que aceptar una pelea obligatoria podría darle a Munguía una plataforma importante para demostrar que está dispuesto a enfrentar los compromisos que corresponden a un campeón o contendiente de alto nivel.
“Te toca la pelea oficial, no la aventamos. Yo creo que para Munguía sería una plataforma como de 10 metros, que se va a aventar. Van a decir: ‘Mira, el mexicano agarró su defensa obligatoria y está entrando y está jalando y está empezando a demostrar que están regresando a los viejos tiempos’”, explicó.
Barrera también advirtió sobre los riesgos de enfrentar a un rival con menor reconocimiento, pero del que no se conoce completamente su verdadero nivel frente a un boxeador de primer nivel.
“El rival que mencionas yo creo que más te va a ayudar, te va a perjudicar, ¿no? Y así lo vimos. ¿Qué pasó con el que llevaron a Tijuana? Es que de repente no sabes qué te vaya a suceder”, comentó.
Desde su experiencia como campeón mundial y protagonista de grandes combates, Barrera recordó que en ocasiones resulta más conveniente aceptar un desafío en el que existen mayores riesgos, pero también mayores posibilidades de obtener reconocimiento.
“Yo prefería antes decir: ‘Mira, con él tengo todo que perder y mucho que ganar’”, afirmó.
Barrera también recordó su propia trayectoria y cómo algunas de sus derrotas terminaron convirtiéndose en experiencias que, según él, le dejaron beneficios a largo plazo.
“Con las derrotas yo ganaba. Con la primera que perdí con él salí ganando, luego me vino a México, me dio mi cinturón, me lo regresó. La misma gente también me lo decía”, recordó.
El excampeón hizo referencia además a las diferentes interpretaciones que los aficionados han mantenido durante años sobre algunas de sus peleas y decisiones.
“Hasta la fecha la gente de repente dice: ‘No, pues tú ganaste esta, él esta y esta’, pero al final del día las decisiones que se dieron pues son las que uno respetó y las que así se quedan”, concluyó Barrera.
La discusión ahora queda planteada alrededor de Munguía: aceptar un rival de menor clasificación para continuar su camino o afrontar al retador oficial y asumir el riesgo de una pelea de mayor exigencia competitiva.
Por ahora, la postura de Barrera es clara: cuando existe la posibilidad de demostrar el nivel ante un rival obligatorio, el riesgo puede estar acompañado de una recompensa deportiva mucho mayor.

