El boxeo continúa expandiéndose en el país y esta vez lo hace desde la base: los Juegos Intercolegiados departamentales. En la mañana de hoy se disputaron las finales de esta disciplina, convirtiéndose en una vitrina para los niños y jóvenes que encuentran en el cuadrilátero una oportunidad de formación y crecimiento.
Más allá de la competencia, este espacio promueve valores, disciplina y constancia, además de ser una herramienta para alejar a los jóvenes de malos caminos y acercarlos a la práctica deportiva como estilo de vida.
El objetivo es claro: formar nuevas generaciones de boxeadores, motivando a los talentos emergentes a soñar en grande y, quizás en un futuro, verlos brillar en las carteleras más importantes del mundo.

