La pelea comenzó intensa. Richard Torrez salió decidido a tomar la iniciativa desde el primer campanazo, presionando constantemente a Frank Sánchez y conectando incluso una recta de izquierda al rostro del cubano en los últimos segundos del primer asalto. Por momentos parecía que Torrez quería imponer el ritmo de la pelea, pero Sánchez mantuvo la calma y esperó el momento exacto para responder.
En el segundo round todo cambió.
Frank Sánchez comenzó a trabajar con más precisión, siguiendo al pie de la letra las indicaciones de su entrenador Eddy Reynoso, quien al finalizar el primer asalto le pidió que utilizara más el uppercut, la recta y el cruzado aprovechando que Torrez bajaba mucho la cabeza al entrar en la corta distancia.
La estrategia funcionó de manera perfecta.
Solo necesitaron 55 segundos del segundo asalto para terminar la pelea. Sánchez conectó una poderosa recta al lado derecho de la cabeza de Torrez Jr., impacto que lo mandó directamente a la lona y dejó sin respuesta al estadounidense.
Con esta victoria, Frank Sánchez se coloca oficialmente en la conversación grande de los pesos pesados y da un paso enorme rumbo a una oportunidad titular de la Federación Internacional de Boxeo.
Después del combate, el cubano dejó claro que quiere enfrentar a cualquiera en la división:
“Estoy listo para cualquiera. Soy mejor que todos los heavyweights ahora mismo. Estoy listo para Usyk. Estoy listo para ti.”
Además, reveló que el golpe del nocaut fue algo trabajado durante todo el campamento:
“Nosotros trabajamos mucho esa recta en el gimnasio. Sabíamos que él bajaba mucho la cabeza y trabajamos en función de eso.”
La contundente actuación de Frank Sánchez manda un mensaje fuerte a toda la división de los pesos pesados y lo acerca cada vez más a las grandes peleas del momento.

